Jamás pensé que llegaría a correrme tres veces en un mismo polvazo

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Hace poco empecé a salir con una guapa rubia que parecía muy simpática y con la que estoy más contento que nunca. No solo me trata bien, sino que siempre está dispuesta a complacerme si yo se lo pido. La golfilla se quitó la ropa una ma´ñana junto a la piscina y empezó a chupármela, además de regalarme unas pajas con los pies que fueron una gozada. Yo le devolví el favor llevándola a casa y regalándole un polvazo, pero de tan cachondo que iba me fue imposible no correrme antes de tiempo. Aun así seguí adelante y continué dándole duro a coño, donde llegué a correrme dos veces más, algo que jamás había conseguido… pero es que iba cachondo perdido.