Tenemos sexo en la mesa de la cocina después de un calentón brutal

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Mientras estaba buscando hielo en el congelador, mi novio parecía más distraído con el móvil que con otra cosa. Parece que había encendido la cámara para grabarnos haciendo guarradas, algo que yo no tenía previsto. Pero al ver las ganas que tenía, no me pude resistir y me abrí de piernas para él sobre la mesa. Pronto empezamos a darle al sexo y con cada minuto, fuimos aumentando la intensidad y terminamos gozando de una follada brutal, que acabó con mis tetitas bañadas en su lefa.